Tu creatividad fluirá si pierdes el miedo al error o a equivocarte.

Los clavadistas de Acapulco

Dicen que escribir cuál es tu desafío creativo puede disparar en tu mente ideas creativas. También dicen que hay que perder el miedo, no temerle al error. Que debemos lanzarlos al acto creativo. Abrazar a lo nuevo.

Escribir y descubrir: en este estado hoy me encuentro. Debutando frente a la hoja en blanco en el rol de «escritor». Dándole batalla a la entropía; lanzándome al acto creativo, como los clavadistas de Acapulco.

Te invito a que me acompañes en este fascinante viaje –sin boleto de regreso– que es la creatividad. ¿Vienes?

La creatividad está al alcance de todos. No solo de los artistas, inventores, de los publicistas, de «los distintos» –como antes se creía–. La creatividad es una habilidad que puede desarrollarse con práctica y dedicación. Con tiempo y con paciencia.

[Tweet “«La curiosidad es la vitamina del aprendizaje». Ken Robinson #Creatividad”]

El ser humano se diferencia del resto de los seres vivos porque es el único que piensa. Pensar, entonces, es poner ejercicio la razón humana. Gozamos del enorme privilegio de que nuestro cerebro puede seguir aprendiendo y cambiando en el tiempo. A esta facultad se le denomina neuroplasticidad y debemos aprovecharla al máximo porque nuestra capacidad creativa puede expandirse. Puede crecer.

Todos somos creativos.

Pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de creatividad?

Según Linda Naiman, «la creatividad es el acto de convertir las ideas nuevas e imaginativas en realidad. La creatividad implica dos procesos; pensar después producir. La innovación es la producción o puesta en práctica de una idea. Si un individuo tiene ideas pero no actúa sobre ellas, esa persona es imaginativa pero no creativa.»

Tu cerebro libra una batalla constante contra dos rivales. Como si fuera ring de box, en una esquina, con pantalón azul está «entropía», el menor esfuerzo imperativo, la orden cerebral de conservar la energía. En la otra esquina, con pantalón amarillo está «creatividad», la capacidad de exploración y búsqueda de lo nuevo. Es una pelea cara a cara, todo el tiempo, sin rounds ni descansos. Para tu cerebro, vencer a la entropía es todo un desafío porque es derrotar al piloto automático, vender a las ganas de mirar tv, de contemplar el techo, de descansar o simplemente optar por no hacer nada. El acto creativo, la búsqueda del placer por descubrir ideas nuevas, es un trabajo a tiempo completo, que hay que entrenar y practicar y, como todo esfuerzo, cansa.

Para obtener ideas inusuales, tenemos que hacer un esfuerzo inusual. Crear algo nuevo exige dedicar energía, salirnos de nuestra forma habitual de pensar, de sentir y de actuar. Dar otro giro de tuerca, no quedarnos con el primer abordaje en el asunto, intentar superar límites, visitar tierras no exploradas. Esto, aunque sea gratificante, requiere un trabajo deliberado.

Te propongo y deseo que tu plan de vida contenga múltiples proyectos creativos. Que vivas en estado de curiosidad permanente. Que disfrutes lo nuevo, tomando riesgos, conociendo las reglas. Juega como cuando éramos niños y una caja de cartón era un universo de posibilidades. Pierde el miedo al error. Lánzate al acto creativo, como los clavadistas de Acapulco.

Déjate inspirar y estimular por el mundo que te rodea. Crear es imaginar escenarios

Para que tus proyectos creativos se lleven a cabo deberás realizar una serie de actividades sobre tu realidad, ejecutando tareas para su concreción eficaz.

Las técnicas de creatividad nos ayudan, entre otras cosas, a hacer más flexibles y diversos los caminos por los que discurre nuestro pensamiento. Pero de eso hablaremos en los próximos artículos.

Publicado en Creatividad, Inspiración, Textos y etiquetado , , , , , , , , , .